Generalmente en la mayoría de los hogares se rechaza la calabaza, quizás porque siempre la preparmaos de la misma forma, hevida con algún mojo !y ya!... mi hogar no está excento de este sentimiento. Por esta razón he tratado de hacer algo distito a la vista y al gusto despierte la ciuriosidad y se consuma con buen apetito y así, aprovechar las bondades de este vegetal rico en provitamina A.
Ingredientes:
150 g de
calabaza
1 cucharada
de cebolla picadita
4 cucharadas
de harina de trigo
2 cucharadas
de pan rallado
1 huevo
1 cucharada
de aceite
Ralladura de
nuez moscada
Pizca de ajo
molido
Sal al gusto
Procedimiento:
Cocina la calabaza, reduce a puré añadiendo el huevo previamente batido, la harina y el pan rallado, mezcla y reserva. Prepara un sofrito con el resto de los ingredientes, lo añades a la mezcla en reserva, ajusta la sal y unes que quede homogénea. En una sartén untada con poca grasa coloca una cucharada colmada de la masa y la esparces un tanto para que quede fina y dora por ambos lados. Colócalas en un plato dobladas en forma de empanadillas. Si quieres puedes colocar una sorpresa antes de doblarlas como queso, rueditas de salchicha, etc.
Cocina la calabaza, reduce a puré añadiendo el huevo previamente batido, la harina y el pan rallado, mezcla y reserva. Prepara un sofrito con el resto de los ingredientes, lo añades a la mezcla en reserva, ajusta la sal y unes que quede homogénea. En una sartén untada con poca grasa coloca una cucharada colmada de la masa y la esparces un tanto para que quede fina y dora por ambos lados. Colócalas en un plato dobladas en forma de empanadillas. Si quieres puedes colocar una sorpresa antes de doblarlas como queso, rueditas de salchicha, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario